En la segunda mitad la maquinaria azulgrana consolido su victoria con un parcial demoledr de 1-13

Marcador final del partido

Marcador final del partido

28-Bada Huesca: Pejanovic (p), Cabanas (3), Rochel (1), Eloy (3), Novelle (3), Álex Marcelo (7) y Oier García (2). Siete inicial. Dani Arguillas (ps), Pujol, Doldan (3), Jorge Lafuente, Adrián Nolasco, Dijà (3), Marco exribano (2), Marco Mira, Víctor Sánchez (1).

40-FC Barcelona: Pérez Vargas (p), Aitor Ariño (4), Gurbindo (4), Syprzak (3), Viran Morros, Jicha (1), Lazarov (2). Siete inicial. Saric (ps), Víctor Tomás (5), Raúl Entrerríos (4), Sorhaindo (1), Sarmiento (3), Sigurdsson (7), Jallouz (8), Dushebaev (1), Márquez.

Árbitros: Peñaranda y Yagüe. Excluidos Mira por el Bada y Morros y Jicha por el Barça.

Parciales cada cinco minutos: 4-3, 5-7, 8-8, 11-12, 16-16, 17-20 (descanso) 18-24, 18-29, 20-31, 22-34, 25-37 y 28-40.

Cuando la defensa del Barça muta en un bosque de brazos y piernas, el rival tiene escasas opciones de sacar algo positivo. Recupera balones, monta contras letales y apaga la luz al siete que osa ponerse enfrente. Si además el guardián de las redes es un tipo con Savic, las posibilidades de éxito menguan. El Bada Huesca ofreció un primer acto bello. Trato de tú a tú al todopoderoso Barça que tardó más de lo esperado en abrir hueco en el electrónico.

El Bada se presentó de forma impecable. Con el balonmano que ofreció en la primera parte y el coraje en la segunda, cuando la distancia en el electrónico era elocuente es imposible no echar la mirada atrás. Es difícil entender la derrota en León y que no se amarrara la victoria contra Cangas. Con una defensa 6:0 como la de la primera parte muy pocos equipos le harán daño, con el ímpetu en el ataque los puntos perdidos estarían ahora en el casillero.

Que el Barça iba a pasar por encima del Bada estaba claro. La única incógnita que había que despejar era cuándo. Y tardó. Hasta Pasqui se enfadó con sus chicos y pidió un tiempo muerto a cinco minutos de acabar la primera parte para leer la cartilla a sus chicos. El 17-16 no le gustaba nada. La defensa del Bada le hacía daño. Eloy, Mira, Pujol, Novelle mostraban pocas fisuras. Y en el ataque, la primera línea altoaragonesa encontraba huecos gracias al gran trabajo de Eloy, primero, y Doldan, después, ante unos tipos como Morros, Jicha y Syprzak inmensos. Pérez Vargas paró, pero también hubo muchas bolas en las que su calidad no valía ante los lanzamientos de los altoaragoneses.

El problema es que el Barça tiene un ritmo de juego al alcance de muy pocos. La calidad de su plantilla es tal que le permite siempre estar a un nivel competitivo endiablado, imposible de mantener por el resto de rivales en la competición doméstica. Y si encima Pasqui está enfadado –lo reconoció en la rueda de prensa posterior al partido- no queda otra que subir la intensidad defensiva, correr y triturar al rival.

El segundo acto lo abrió con Saric en la portería. Entró Segurdsson y convirtió las contras en autopistas hacia Pejanovic, primero, y Arguillas, después. El hueco en el electrónico empezó a marcar la diferencia entre ambos sietes. Lo positivo es que los jugadores del Bada nunca bajaron la cabeza, pelearon todas las bolas hasta el final, imprimieron carácter y actitud. Dos cosas intangibles que tanto le gusta a la afición y que no dan para ganar partidos contra rivales de este fuste, pero sí para marcar o salvar diferencias con los equipos terrenales.

Nacho Viscasillas
Fotos: C.Pascual