Este año, en la antesala del Año Jubilar del santo Cáliz de la Misericordia de Valencia, la asociación “Huesca, Cuna de San Lorenzo” ha escenificado las llegadas o estancias en los lugares emblemáticos de Huesca.

"HUESCA, CUNA DE SAN LORENZO"

“HUESCA, CUNA DE SAN LORENZO”

Esta visualización comenzó el pasado viernes en Jaca, donde se representó un diálogo entre el Rey Sancho Ramírez y el obispo García II, su hermano, refiriéndose al Santo Grial y a la Catedral jacetana. El público asistente pudo disfrutar de esta pequeña escenificación que abría el recuerdo del paso del Santo Grial por Aragón.

El sábado por la mañana, el Grial llegaba a Loreto de la mano del soldado Precelio, montado en un precioso corcel. la tradición marca estos acontecimientos que narran que Precelio entrega el Santo Grial a San Orencio, por mandato de San Lorenzo pocas horas antes de morir quemado en la parrilla. Loreto se reafirma, pues, como el inicio de toda la trayectoria del Santo Cáliz en España.

La tercera llegada se producía en la iglesia de San Pedro El Viejo, a donde el Grial llegó escoltado por los personajes emblemáticos del Alto Aragón: San Lorenzo y sus padres San Orencio y Santa Paciencia junto con la comunidad cristiana de Osca por Huesca, Santa Orosia por Yebra de Basa, el obispo Ferriolo por San Pedro de Siresa, el obispo Esteban por San Adrián de Sasabe, el Rey Sancho III El Mayor y la reina Munia más séquito por Bailo, el rey Sancho Ramírez y la reina Felicia de Roucy más séquito por Jaca y finalmente dos monjes del monasterio de San Juan de la Peña. El acto resultó muy emotivo.

El domingo por la mañana, el Grial recalaba en Bailo (concretamente en su iglesia de San Fructuoso), donde lo recibieron el rey Sancho III El Mayor, la reina Munia y su séquito. Un monje benedictino narró los episodios del Santo Cáliz en esta localidad. Era la cuarta etapa de un viaje intenso y apasionante, sumergidos en un paisaje espectacular y en una historia que seduce. No hay que olvidar que Bailo recuerda la llegada del Santo Grial durante el mes de septiembre.

A mitad de la mañana, llegábamos al lugar más emblemático del Santo Grial en Aragón: el monasterio benedictino de San Juan de la Peña. La imponente mole pétrea y sus estancias únicas fueron el escenario de nuestra representación con una imagen muy curiosa: las dos reproducciones del Santo Grial, con asas y sin asas, estuvieron muy cerca por una vez. El numeroso público asistente quedó muy satisfecho de esta escenificación.

Finalmente, nos desplazamos hasta Siresa para terminar el viaje de esta sagrada reliquia por este año 2015 en el impresionante monasterio de San Pedro. Nuestro monje depositó el Grial en la oquedad que la leyenda señala como cobijo del mismo en el siglo IX. De esta forma, el Santo Grial regresaba por unas horas a los lugares que le vieron ocultarse de las agresiones musulmanas para que, tras múltiples vicisitudes, llegase a la Catedral de Valencia donde hoy se venera.

 Huesca, Cuna de San Lorenzo