Se sufrió un poquito más de la cuenta y eso que el Bada Huesca llegó a dominar al Teucro en la segunda parte de seis goles de diferencia.

Marcador final del partido

Marcador final del partido

33-BM Huesca: Pejanovic (p), Cabanas (4), Doldán (3), Marcelo (2), Adrián Nolasco (2), Oier García (4) y Dijà (9). Siete inicial. Arguillas (ps), Eloy (1), Mugerza (5), Escribano (1), Víctor Sánchez, Casado (2), Novelle, Lafuente, Garzo y Montiel.

31- SD Teucro: Amérigo (ps), Moledo (5), Balenciaga (3), Víctor Rodríguez, Carró (5), Pedreira y Dani Hernández (2). Siete inicial. Delgado (ps), Chapela (2), Carlos García (9), Rial (5), Iván Fernández, Samuel Gómez.

Paciales cada cinco minutos: 3-3, 4-4, 7-7, 9-8, 11-10, 16-14 (descanso) 20-16, 22-19, 26-20, 28-22, 30-26, 33-31 (final).

Árbitros: Hermoso del Amo y Monjo Ortega. Excluyeron a Cabanas (2), Dijà y Marco Escribano por el Bada y a Balenciaga, Víctor Rodríguez, Carró y Dani Hernández por el Teucro.

sin tensión no hay espectáculo. Y al fin y al cabo, cuando se terminan sumando los dos puntos en juego cualquier susto merece la pena. Abonado al empate esta temporada, el séptimo pudo llegar. En esta ocasión se entró con la bola a favor… y mandando en el marcador de uno. Con 32-31 pidió tiempo muerto Nolasco y casi sobre la bocina, Mugerza colocó la redonda en la red del Teucro que siempre confió en sacar algo positivo de su visita a Huesca.

El siete gallego arrancó con un tanto de 7 metros firmado por Carlos García al que contestó Cabanas de la misma forma. Fueron 30 primeros minutos de desgaste. Sin un dominador claro y con lagunas en la defensa 6:0 de Bada. Teucro tiene en Balenciaga un arma de doble filo. Pequeñito para esto del balonmano y valiente como pocos, siempre buscó el uno contra uno para desarmar a la defensa local. Sacó incluso una exclusión a Eloy, simplemente, por diferencia de estatura. El Bada tuvo en Pejanovic con dos siete metros parados a su particular ángel de la guarda en el primer tramo del encuentro. Dos balones que impidieron a Teucro ponerse por delante en el electrónico y que, se quiera o no, sirven para nublar al rival. Bada dejó destellos de calidad como Oier con una rosquita de quilates para poner el 5-4. Pero nada estaba claro. De hecho, Nolasco paró el reloj cuando no habían pasado ni los 11 primeros minutos del encuentro. En ataque, el siete altoaragonés se atragantaba con la propuesta 5:1 gallega. Pedreira buscaba el agobio en la creación y los extremos locales meterse por el interior de una defensa donde Dani Hernández, Víctor Rodríguez y Carró cerraban bien los espacios. Por delante de Pejanovic, Eloy actuó un partido más de jefe de tropa, aunque la movilidad del siete gallego dejó agujeros por sus costados.

Así las cosas apareció Dijà. El brasileño tiene ese don de surgir cuando se le necesita. Acudió en muchas ocasiones al rescate y firmó un buen partido (9 goles de 13 lanzamientos) desde el lateral izquierdo además de llevar la dirección cuando no lo hacía Agustín Casado. En el otro lado, y mientras Álex Marcelo sigue en ese proceso de recuperación física y de confianza en su poder de lanzamiento apareció Mugerza para poner bolas importantes (5 de 6) en la red de un Ricardo Amérigo que, como su equipo, combinó aciertos con errores bajo palos. La primera línea local se aprovechó del trabajo oscuro de Doldán para abrir los huecos necesarios a los lanzadores.

La clave del encuentro estuvo en el arranque de la segunda parte. El primer ataque de Teucro terminó con gol del Bada. Un robo de Oier, una contra y una renta favorable de 3. Y en el minuto 45, la diferencia se fue a +6 para los altoaragoneses. Un claro 26-20 y la sensación de que con la victoria encarrilada, la parroquia local, en el día que se aprovechó para presentar las cantera del club en el descanso, iba a estar tranquila, plácida, lista para disfrutar de una victoria incluso cómoda. Pero ya se sabe. Sobre el 40×20 oscense, la emoción es la ‘pega’ del siete local. Teucro puso una mixta sobre Dijà y la diferencia empezó a menguar. Miedo. Sobre todo por los antecedentes. La diferencia se acortó, Teucro se lo creyó y el temor a otro empate se instaló. En el minuto 56, el electrónico anotó el 30-28, en el 29 un 32-31, Nolasco pidió tiempo muerto y Mugerza abrochó la victoria. Ganó Bada, pudo ser un triunfo más dulce, con azúcar, pero fue con sacarina. Al final lo que vale es lo que vale, que los dos puntos se quedaron en casa.

Nacho Viscasillas
Fotos: C.Pascual