Aunque en el Alcoraz, persistirá siempre su presencia, hoy despedimos tristemente a d. Jesús Viñuales

Jesús Viñuales / Foto: C.Pascual

Jesús Viñuales / Foto: C.Pascual

“…..y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina, soy, en el buen sentido de la palabra, bueno”. Así se definía Antonio Machado, y así podemos definir perfectamente a D. Jesús Viñuales, que en el día de ayer nos dijo adiós.

Mis primeros recuerdos de él son en su pequeña tienda de “ultramarinos” como se decía antes, siempre al lado de su esposa Mercedes, Merceditas, así recuerdo que la llamaban las clientas, mayoritariamente. Ambos sonrientes y cariñosos tanto con empleados como con el público que iba a su tienda.

Cuando mi madre hacia “el pedido” siempre D. Jesús lo acompañaba con su amabilidad, de un puñado de caramelos, que hacían las delicias de quien escribe, siempre quedarán ambos en mi recuerdo.

Profesionalmente nuestra relación fue cuando este medio comenzó a desarrollarse en Huesca, fuimos a verlo en aquella oficina en un piso de la Calle Padre Huesca, nada que ver con las actuales infraestructuras del Alcoraz, y nunca tuvo el menor inconveniente en poner a nuestra disposición su amistad, y SU Huesca, gracias a el entramos al Alcoraz, y aquí tampoco nos falto nunca una de sus sonrisas, ni esos cafés, con pasteles en las tardes de frío.

En cuanto a su trayectoria profesional es parte mas conocida por todos, pero hacemos un recorrido por ella;

Se hizo cargo del Huesca, que tras un vacío de poder y que nadie era capaz de ponerse al frente de un “pobre club de pueblo” y él llevó a formalizar la creación de una Junta Gestora, y gracias a su buena gestión, lo presidio entre 1998 y 2006.

El primer año, en la temporada 1998-1999, se reestructuró el equipo casi por completo, alcanzando el quinto puesto ese año y fuera de las opciones de ascenso. Al año siguiente, en la temporada 1999-2000, se logra un segundo puesto que permite al club volver a luchar por la Segunda B.

El Huesca obtiene la última plaza de la liguilla, que le enfrentó a equipos como el Eibar B, Noja y Mirandés. Por fin, y tras una temporada en la que el Huesca se ganó el derecho a la liguilla debido a una carambola en la última jornada, se consigue el ascenso en una fase en la que las cosas empezaron mal, con una abultada derrota en Lemona. El posterior pleno de triunfos ante el equipo vasco, el Textil Escudo y el Mirandés -en un partido inolvidable, con un Alcoraz abarrotado donde más de 6.000 gargantas apoyaron a su equipo- significaba el retorno de nuestro Club a la Segunda División B.

La temporada 2001-2002 era ya todo un premio para la Directiva y un primer intento de mantener la categoría en una Segunda B. Fue imposible, ya que equipos como el Barcelona B, Espanyol B, Zaragoza B, Hospitalet, Terrassa. La S. D. Huesca finalizó en el puesto 19, sólo por delante del C. D. AlfaroDe nuevo en Tercera División y con la idea de volver a la Segunda División B, en la Liga se mantuvo un buen juego y se consiguió el subcampeonato.

En la Temporada 2003-2004 la directiva seguía con el deseo de subir de categoría, así que mantuvo el bloque y en liga se consiguió in extremis el cuarto puesto: a mitad de temporada hubo que destituir al entrenador Txuma Martón para ver si así reaccionaba la plantilla. En la lucha por el ascenso, en la primera eliminatoria, el Huesca elimino al Noja y en la final, el Huesca gano 1-0 en el Alcoraz y 1-2 en casa del Eibar B, logrando así la plaza de ascenso deseada.

La temporada 2004-2005 se presentó con ganas, con nuevos fichajes y algunas renovaciones como Bernardo, Moya, Gerardo, Rodri, Adri, Bona, Barbarin o Víctor Curto entre otros, pero la temporada comenzó mal y se pasaron problemas: se destituyó al entrenador Ángel Chamarro, después se ficho a Fabri, que tras un fugaz paso por el Huesca se iría al Almería de Segunda División. Juan Antonio Albacete “Anquela”, que ha regresado al club azulgrana esta campaña, llegó entonces para salir de una comprometida situación. El equipo encadenó buenos resultados y aseguró la permanencia en la penúltima jornada venciendo al Alcoyano. Finalizó en décima posición con 49 puntos, récord de puntuación del Huesca en Segunda B en toda su Historia.

En la temporada 2005-2006, se ficha al ex jugador de Athletic y Osasuna Miguel Sola como entrenador. Sólo tres jugadores del año anterior (Moya, Bona y Pociello) repitieron como integrantes de la plantilla azulgrana. En el aspecto competitivo, se ganó la Fase regional de la Copa Federación y poco a poco se fueron pasando rondas hasta llegar a la final de la fase nacional, donde se perdió la Copa a doble partido (1-1 en El Alcoraz y 2-0 en el Francisco Sánchez Menor) con el Puertollano. Mientras, en la Liga se salvó la categoría en la fase de promoción, permaneciendo así otro año en 2ª División B. Las últimas jornadas hicieron que el Huesca pasase de no tener excesivos apuros a estar más en Tercera que en Segunda B, pero la victoria en La Romareda y la derrota del Reus ante Osasuna B daban como mal menor la promoción de permanencia. El primer rival era el Castillo de Gran Canaria, que arrancaba un inquietante empate a cero en El Alcoraz en el partido de ida. En la vuelta, un gol de Sestelo cuando el Huesca iba por detrás en el marcador, permitió que el sufrimiento terminase.

Y allí terminó también la era Viñuales, después de él vinieron triunfos y otro tipo de gestión, pero nunca podrá olvidarse en el Alcoraz, su sonrisa, y su buen corazón.

Desde este medio le mandamos un fuerte abrazo a su hijo Víctor, y al resto de su familia.