-EL PRESENTE TEXTO NO ES ACONSEJABLE PARA MENORES DE 18 AÑOS-

Arthur John Shawcross “El Estrangulador de Rochester”

Arthur John Shawcross “El Estrangulador de Rochester”

Podríamos comenzar con todo un personaje dentro de la leyenda criminal cuan es “Jack el Destripador”. Y lo haremos, evidentemente, pero mas adelante.

Pero hoy vamos a saber algo sobre la historia reciente dentro del mundo de las mentes delictivas. Un hombre de nuestra época. El individuo en cuestión se llamaba Arthur John Shawcross, y como alias “El asesino del Río Genesee” y “El estrangulador de Rochester”. Como ya he dicho, estamos en un caso reciente y la prueba es que éste había nacido el 6 de junio de 1945, en el Estado de Maine, Estados Unidos. Pero no fué en el Estado en el vio las primeras luces y sombras lugar dónde llevo a cabo toda su carrera delictiva de asesinatos, incendios y robos, ya que los hechos fueron en Rochester, Estado de Nueva York.

Arthur John actuó como si escenificase los hechos, es decir, en dos actos. El primero se centró en el año 1972, año que resultó dramático para las primeras víctimas, dos niños de corta edad. El segundo acto lo puso en escena en el periodo de tiempo existente entre la década de 1980 y principio de 1990. Fue juzgado por el asesinato de catorce víctimas, pero se sospecha que pudieron ser más. A Arthur se le puede enmarcar dentro de varios tipos de asesinos, como son: organizado, cazador, local, trampero, hedonista orientado a la lujuria, pederasta, estrangulador, sádico y necrófilo. Como cazador esperó a coger a las dos primeras víctimas, 2 niños. Como trampero, creyendo ellas que era para un servicio, recogía a meretrices en la calle, las llevaba a lugares apartados donde las torturaba, las estrangulaba y abusaba de sus cuerpos. Fue detenido en 1991, juzgado y sentenciado a 250 años de prisión, de cuyo lugar no volvió a salir por su propio pie, ya que el 10 de noviembre de 2008, tras quejarse de fuertes dolores en las piernas y trasladado a urgencias de Albany, sufrió un paro cardiaco mortal. Arthur John contaba sesenta y seis años.

Violador, pederasta y asesino, la inmadurez de la infancia se mantuvo durante toda su vida. Tras una apariencia bondadosa y amable, escondía una personalidad psicopática y perversa que le llevó a cometer atroces crímenes sin sentir la más mínima compasión por sus víctimas. Aparente buen vecino y trabajador, en realidad sus tendencias coinciden con las de la mayoría de los psicópatas: pirómano compulsivo, torturador de animales, abuso de personas indefensas y finalmente asesino….. y todo con la excusa de haber sido testigo y actor de acciones militares en Vietnam que le llevaron a tener esa conducta….pero ¿era cierta esta visión que Arthur Shawcross tenía de sí mismo?…. esta es su historia…

Arthur John Shawcross “El Estrangulador de Rochester”

El coeficiente intelectual de Shawcross fue considerado normal. Entre sus pasatiempos favoritos estaba el del fuego, ser cruel con los niños y atormentar a los animales. Según parece Shawcross era un alumno, “no muy motivado por el estudio”, aun cuando pasó de ser brillante en los estudios a ser de los peores, lo que sorprendió a sus profesores. Se volvió taciturno y lleno de agresividad, gustándole asustar principalmente a sus compañeras de clase amenazándolas con una barra de hierro.

PRIMER DELITO Y TENDENCIAS PIRÓMANAS

Ya ha dejado la adolescencia, pero su comportamiento no mejoró, seguía siendo taciturno, torpe, con mal genio y agresivo.
En 1963, en la adolescencia de los dieciocho años, la policía lo encuentra escondido en el sótano de unos grandes almacenes. Había roto un cristal para entrar. Fue su primer delito conocido.
Su desorganizada vida, posiblemente por su inmadurez, le lleva a casarse a los diecinueve años, llegando a tener un hijo, pero aquel embrión de familia aborto muy pronto.
Su agresividad seguía latente en sus actos, sobre todo con los más débiles que él, por lo que a los veinte años fue arrestado por pelear con un niño de trece. Necesitaba sentirse superior.

EJÉRCITO, DIVORCIO, NUEVO MATRIMONIO, VIETNAM Y LICENCIAMIENTO

En abril de 1967, a los veintiún años, fue reclutado, sorprendiéndole la guerra de Vietnam con veintidós. Se divorciarse de su primera esposa entregándola los derechos de su hijo de dieciocho meses, a quien nunca volvió a ver. Contrayendo nuevas nupcias con su segunda esposa, Linda.

Dos años más tarde, abril de 1969, Arthur John es desmovilizado consiguiendo trabajo en una fábrica de papel de Watertown. Fábrica que, curiosamente, pronto sufrió grandes pérdidas en un extraño incendio, siendo Arthur John Shawcross quien dio la alarma. Misteriosamente, volvió a coincidir en lugar, hora y a dar la alarma cuando un cobertizo lleno de heno empezó a arder.

NUEVOS DELITOS CONDENA Y PUESTA EN LIBERTAD

Jhon cambia de trabajo y, una vez más, coincide con el comienzo de un fuego de la distribuidora de leche en la que prestaba sus servicios. Y como en casos anteriores, Shawcross estaba en el sitio adecuado y momento oportuno para avisar del incendio a los cuerpos de policía y bomberos, y a la vez convertirse en héroe.

La penuria económica por la que pasa le hace participar en el robo de una gasolinera. Al ser arrestado por dicho robo, confiesa haber provocado los incendios. En la confesión voluntaria, explicó al sargento de la policía que le estaba tomando declaración, que estaba nervioso y hablaba solo cuando “una voz” le ordenó que provocara incendios.

Fue juzgado por el juez Wiltse quien lo sentencio a cinco años, pero fue liberado al cabo de dos.

DESAPARICIÓN DEL NIÑO JACK BLAKE DE 10 AÑOS

El 22 de abril de 1972, Art se casó por tercera vez. Llevaban juntos sólo quince días cuando todo estalló.

El domingo 7 de mayo de 1972, Jack Blake, de diez años de edad, desapareció de su casa en Watertown. Su madre sospechó que Arthur John Shawcross tenía algo que ver. Pero nadie le creyó. Sabía que sus hijos iban a pescar con el tal “Art”. Este les había contado historias sangrientas de la guerra de Vietnam.

Allen y Mary Blake ordenaron entonces a sus hijos que se alejaran de aquel hombre, de quien tan sólo sabían el nombre. Los padres decidieron avisar a la policía, quienes identificaron a “Art” como Arthur Shawcross y descubierto su dirección. Shawcross les aseguró haber visto a Jack jugando con un compañero llamado Jimmy; pero sentía mucho no poder dar más detalles.

SEGUNDA DESAPARICIÓN KAREN ANN HILL DE 8 AÑOS

Una tarde de septiembre de 1972, Karen Ann Hill, una niña de ocho años, desapareció mientras jugaba en el césped de Pearl Street, no muy lejos de los apartamentos Cloverdale. “Estaba aquí, y unos segundos después desapareció”, dijo Helene Hill, su madre, a la policía.

La respuesta fue inmediata por parte de la autoridad local y de la policía del condado y federal. Pero hubo un testigo. Este declaró haber visto a una niña rubia con un hombre que llevaba una bicicleta blanca por los alrededores del puente de acero de Pearl Street. El testigo, que era un adolescente, no sabía el nombre del individuo, pero lo conocía de vista.

En base a la declaración del testigo, la policía inspecciona el río bajo el puente, cuando el reflejo dorado de unos cabellos apareció a la luz de los focos. El pequeño cadáver yacía de bruces. Karen Ann Hill había sido estrangulada.

DETENCIÓN DE SHAWCROSS

Los agentes de policía llevaron perros al lugar del crimen. Los animales cruzaron el puente y corrieron por Pearl Street hasta el domicilio de Arthur Shawcross, quien fue conducido a la comisaría. Después de varias horas de interrogatorio, el sospechoso confesó que “podía” haber matado a Karen Ann, para finalmente admitir: “Debo de haberlo hecho, pero realmente no lo recuerdo; quizás he perdido el conocimiento”. Tres días más tarde, a unos tres kilómetros de casa de los Blake, la policía descubrió el esqueleto de un chico, gracias a una pista que el propio Shawcross les había dado durante el interrogatorio. Al día siguiente, se encontraron los pantalones del muchacho.arthur-john-shawcros-el-estrangulador-de-rochester-03

CONDENA POR EL ASESINATO DE LOS DOS NIÑOS

El juicio empezó el 17 de octubre de 1972, presidido por el juez, Milton Wiltse, quien años atrás había juzgado a Arthun John por un delito menor. El juez impuso la pena máxima de veinticinco años y dijo, dirigiéndose al impasible acusado: “Confío en que le ayudarán a resolver sus problemas durante este tiempo”.

PUESTA EN LIBERTAD

A los catorce años y medio se le concedió la libertad condicional. Salió el 30 de abril de 1987.
Arthun John tenía una nueva pareja, Rose. Se instalo en Rochester, del Estado de Nueva York, en donde hay un río, el Genesee. John encontró trabajo en un mercado de frutas.

Aquí podemos cerrar el primer acto, dando comienzo el segundo.

SEGUNDA CARRERA DELICTIVA

Hacía un año que estaba en libertad condicional cuando varias mujeres jóvenes de Rochester comenzaron a desaparecer. Sus cuerpos aparecieron algún tiempo después en sitios poco frecuentados, próximos a lugares de pesca.

PRIMERA VÍCTIMA

Dorothy “Dotsie” Blackburn fue la primera. Tenía veintisiete años. A los nueve días su cuerpo flotaba boca abajo en Salmón Creek, un arroyo al este de Rochester. La habían estrangulado.

NUEVAS VÍCTIMAS

Seis meses después, un hombre descubre un cuerpo en avanzado estado de descomposición, Anna Marie Steffen. Como en el caso de Dorothy Blackburn, la policía no sospechaba de nadie y no tenía pista alguna.

En octubre de 1989, un pescador descubrió, debajo de unos matorrales, el esqueleto de una mujer vestida. Las únicas pistas eran una toalla azul marca “Handi-Wipe” y un par de calcetines blancos doblados.

Pasó una semana, y unos niños vieron un pie saliendo de un montón de cartones debajo de un gran arce, cerca del borde oriental de la garganta del Río Genesee. La policía levantó los cartones y encontró el cuerpo de una joven prostituta llamada Ives.

El 11 de noviembre de 1989, Marie Welch desapareció y su novio lo denunció a la policía, la única víctima que no era prostituta. Esa misma semana, dos pescadores descubren un cuerpo desnudo. Identificada: resulto ser Francés Brown, de veintidós años.

Arthur Shawcross mostraba un profundo interés por los asesinatos. Empezando a frecuentar Dunkin’ Donuts, una cafetería abierta durante toda la noche, para tomar algo y charlar con la policía local que solía acudir.

Otro cadáver aparece, en medio de los juncos y las riberas húmedas del río. La policía pudo comprobar que el cuerpo en avanzado estado de descomposición era el de June Stott, una retrasada mental amiga de Shawcross.

Cuatro días más tarde, un cazador encuentra el cuerpo de una ex reina de belleza, Elizabeth Gibson, en los bosques de Rochester. La habían estrangulado. La policía descubrió huellas de neumáticos y rastros de pintura azul en un árbol arañado por un vehículo.

John visitaba al agente responsable de su libertad condicional dos veces al mes, y no había faltado nunca a la reunión semanal de su grupo de ayuda en un centro psiquiátrico. Las autoridades pensaban que iba por buen camino.

El 31 de noviembre de 1989, el Departamento de Policía reconoció públicamente que los crímenes eran obra de un asesino en serie. Después de este anuncio, muchas meretrices huyeron y un espíritu de cooperación empezó a desarrollarse entre las que se habían quedado y la policía. Una prostituta nerviosa identificó al asesino como “Gordo”, nombre que no significaba nada para la policía.

El 17 de diciembre de 1989 desapareció June Cicero apodada “La Gata Salvaje”.

El 23 de diciembre, Darlene Trippi desapareció sin dejar rastro. El 31 del mismo mes, un par de botas y unos vaqueros negros aparecieron en una carretera próxima a Salmón Creek. Había una tarjeta de la Seguridad Social en el bolsillo: pertenecía a Felicia Stephens, otra prostituta.arthur-john-shawcros-el-estrangulador-de-rochester-04

INVESTIGACIÓN POLICIAL

El miércoles 3 de enero 1990, el inspector jefe John McCaffrey a bordo de un helicóptero, divisó un cuerpo tumbado boca abajo en el hielo. Estaba a unos tres kilómetros del lugar donde se encontraron los pantalones de Stephens, y a unos ochocientos metros del sitio donde en 1988 fue descubierto el cuerpo de Dorothy Blackburn. Vio también un Chevrolet azul aparcado en el puente; la puerta del conductor estaba abierta y un hombre inclinado.

McCaffrey envió un mensaje por radio a la policía motorizada, que siguió al Chevrolet azul hasta la clínica Wedgewood, en Spencerport, e interrogó al conductor. Se trataba de Arthur Shawcross, el cual explicó que había parado para comer cerca del río y que se dirigía a la clínica para buscar a una amiga llamada Clara Neal.

Clara Neal terminaba el trabajo a las 13:00 horas y mientras tanto, Art conversó amablemente con los policías en el aparcamiento del establecimiento. En el cuartel general de la policía de Rochester, Rickard, responsable del grupo especial de crímenes en serie, no olvidaría nunca la manera en que “todo este infierno salió a la luz” en el curso de una verificación rutinaria de identidad del hombre del puente. El Chevrolet fue confiscado, y los inspectores interrogaron a Arthur Shawcross y a Clara Neal por separado. El cuerpo descubierto en el río no era el de Felicia Stephens, sino el de June Cicero. Estaba, casi desnudo, con sólo un jersey blanco y calcetines del mismo color, y un único pendiente con una piedra rosa.

El 3 de enero de 1990, Neal fue puesta en libertad y volvió a su casa.

Shawcross cenó con los inspectores y habló con ellos de su infancia, su matrimonio y de su gran afición por la pesca. Luego, lo acompañaron a su casa, decidiendo tenerlo bajo vigilancia.

La policía enseñó fotos de Shawcross en los alrededores de la avenida Lyell, en pleno barrio chino de Rochester, siendo identificado como un cliente de las rameras que lo conocían bajo el apodo de “Gordo” o “Mitch”. Los agentes descubrieron que había llamado a casa de Darlene Trippi para regalarle carne de venado pocos días antes de su desaparición, y estando allí, había hablado de los asesinatos con una de las amigas de Trippi.

Sobre la medianoche, la policía llamó a la puerta de Clara Neal. En el Chevrolet de Arthur habían encontrado un pendiente rosa que hacía juego con el que llevaba June Cicero en la oreja. Pidieron a la señora Neal que les enseñara dónde pescaba Shawcross habitualmente, y de madrugada los acompañó por el desfiladero del Río Genesse.

El jueves 4 de enero de 1990, un cazador descubrió el cuerpo congelado de Stephens, en una granja abandonada, a unos 275 metros del sitio donde habían aparecido sus vaqueros y sus botas. Como a June Cicero, la habían estrangulado.

DETENCIÓN

A las 10:15 horas del jueves 4 de enero de 1990, Rickard dio orden de arrestar a Shawcross, siendo detenido mientras circulaba en bicicleta por el centro de la ciudad.

En el interrogatorio Shawcross les dijo: “Denme las fotos y un mapa”. Descartó algunas, pero reconoció a la mayoría como víctimas suyas. Confesó once asesinatos y describió cada uno de ellos con todo detalle.

La noche había caído cuando el criminal y tres inspectores se dirigieron cerca de la costa del Lago Ontario. Una vez allí, Shawcross se abrió camino a través de un bosquecillo deteniéndose en un punto concreto. “Es aquí”, dijo, y en ese instante se terminó la búsqueda de tres meses para encontrar a Marie Welch.

Los agentes continuaron hasta una alcantarilla a unos ocho kilómetros de Salmon Creek, donde el cadáver de Trippi estaba recubierto de hojarasca. Shawcross admitió su culpabilidad en el caso de los restos del esqueleto descubierto en octubre: era todo lo que quedaba de Dorothy Keeler.

Clara Neal pudo estar a solas con Shawcross en la sala de interrogatorios, antes de que lo acusaran formalmente de los asesinatos, llegando a preguntarle: “¿Por qué hiciste eso, cariño?”; pero la única respuesta que obtuvo fue: “No lo sé”.

JUICIO

La acusación basó su línea argumental en que Shawcross era “un impostor y un mentiroso”, que hacía teatro para ir a un hospital psiquiátrico en vez de a prisión.

El alegato final empezó el 5 de diciembre. “Examinen su mente”, pidió el abogado de la defensa al jurado. “Se trata de una mente enferma”.

El Fiscal Charles “Chuck” Siragusa de pie delante del jurado, contestó con el silencio. Treinta largos segundos de silencio contados en su reloj de pulsera, mientras toda la asistencia retenía la respiración. Cuando el medio minuto pasó, el fiscal había logrado lo que quería. Se necesitaron sólo treinta segundos para condenar a una persona. Señalando con el dedo a Shawcross, incitó al jurado: “Considérenlo un asesino, frío, calculador y sin remordimientos, para quien matar no representó ningún trastorno emocional, sino, según las propias palabras del acusado, un trabajo como otro cualquiera”.

CONDENA

El jurado deliberó durante seis horas y media. El jueves 13 de diciembre de 1990, a las 10:57 horas, las familias de las víctimas esperaban sentadas, cuando el portavoz del jurado se levantó. Shawcross, sentado entre sus abogados, escuchó tranquilamente el veredicto de culpabilidad emitido por el portavoz del jurado. Al dar el veredicto, el portavoz empezó a enunciar una condena por homicidio involuntario. El Fiscal apretó los dientes y puso mala cara, y varios miembros del jurado gritaron “¡No!” El portavoz, Edwards, se puso nervioso, rectificó rápidamente el veredicto y proclamó a Arthur Shawcross culpable de diez asesinatos. El veredicto fue inmediatamente transmitido por la frecuencia de radio de la policía: “Aviso a todos los coches. El veredicto se ha emitido. Culpable de los diez cargos. Asesinato en segundo grado”.

El juez Wisner pidió que el acusado se acercara y le dijo: “Señor Shawcross, ahora tiene la posibilidad de hablar. Todos deseamos comprender lo que pasó”. “No hay comentarios en este momento”, contesto al juez Wisner, que pronunciaba diez sentencias consecutivas de veinticinco años de cárcel cada una: doscientos cincuenta años en total.

VIDA EN PRISIÓN

En prisión, Shawcross se dedicó a pintar y dibujar. Sus deficientes obras se cotizaban en elevados precios por el único motivo de ser autoría de un conocido asesino en serie.

También se dedicó a dar entrevistas a diversas cadenas de televisión.arthur-john-shawcros-el-estrangulador-de-rochester-02

MUERTE

El 10 de noviembre de 2008, tras quejarse de fuertes dolores en las piernas, fue trasladado al Centro Médico de Albany. A las 21:50 horas sufrió un paro cardíaco y murió.Arthur Shawcross tenía sesenta y tres años de edad cuando murió. Su cadáver fue incinerado en una ceremonia privada y sus cenizas entregadas a su hija.