-EL PRESENTE TEXTO NO ES ACONSEJABLE PARA MENORES DE 18 AÑOS-

IAN HUNTLEY EL ASESINO DE SOHAM 02Ian Kevin Huntley nació el 31 de enero de 1974, en Grimsby, población del Condado de Lincolnshire, en Inglaterra, siendo el primogénito del matrimonio formado por Kevin y Linda Huntley.

Ian Kevin Huntley padecía asma desde la infancia, por lo cual sufrió el acoso y humillación de sus compañeros de colegio, por lo que su etapa escolar fue turbulenta.

Los problemas escolares fueron de mal en peor, hasta tal punto que, a los 13 años, se vio obligado a cambiar de colegio. Abandonó los estudios en 1990, a pesar de haber obtenido calificaciones bastante satisfactorias en secundaria, para incorporarse directamente al mundo laboral.

INTERÉS POR LAS NIÑAS DESDE SU JUVENTUD

Parece que Ian Kevin Huntley, ya se interesaba por niñas una vez que abandonó los estudios: se le veía en compañía de chicas de 13 años cuando él tenía 18.

VIDA ERRÁTICA E INESTABILIDAD SENTIMENTAL

En diciembre de 1994, Ian Kevin Huntley conoció a Claire Evans, de 18 años. Juntos iniciaron un intenso romance que acabó en boda a las pocas semanas.

El matrimonio fue breve: ella abandonó a Ian Kevin Huntley algunos días después de celebrarse la boda y se marchó con el hermano menor de este, Wayne. Muy enfadado por lo que le habían hecho su mujer y su hermano, Ian Kevin Huntley, hasta 1999 no concedió el divorcio para que su esposa Claire Evans no pudiese casarse con su hermano menor Wayne.

Tras el fracaso matrimonial, Ian Kevin Huntley, se convirtió en un nómada: se mudaba de un piso de alquiler a otro con la misma frecuencia que cambiaba de trabajo.

Mantuvo varias relaciones sentimentales, entre ellas, una con una chica de 15 años con la que tuvo una hija en 1998, y de la que se desentendió inmediatamente que se enteró del embarazo de la chica.

Las investigaciones posteriores revelaron que, entre 1995 y 2001, Ian Kevin Huntley había mantenido contactos sexuales con 11 menores, de edades comprendidas entre los 11 y los 17 años.

IMPUTACIONES POR ROBO Y VIOLACIÓN

El 7 de enero de 1998, Ian Kevin Huntley, compareció ante el Tribunal de lo Penal de Grimsby, su ciudad natal, imputado por un cargo de robo con allanamiento.

En mayo de ese mismo año, 1998, fue acusado de la violación de una joven de 18 años en la misma localidad.

Ninguno de los procesos prosperó por falta de pruebas, pero la acusación de violación lo marcó en gran medida.

RELACIÓN CON MAXINE CARR

En febrero de 1999, conoció en un club nocturno a una chica llamada Maxine Carr, de 22 años. Al mes de haberse conocido ya vivían juntos. La relación siguió adelante a pesar de sus airadas y vociferantes discusiones.

En 2001, Ian y Maxine, se trasladaron a Littleport, cerca de Soham, pequeña ciudad del condado de Cambridgeshire, que en ese momento tenía una población de 9.000 habitantes aproximadamente; allí, Ian Huntley consiguió el puesto de jefe de equipo de conserjes del “Soham Village Centre”.

En septiembre de 2001, solicitó un puesto de bedel escolar en el “Soham Village Collage”, y en noviembre de 2001, a pesar de su historial de contactos sexuales con menores, comenzó a trabajar en esta escuela de secundaria en el citado puesto de bedel. Evidentemente, Ian Kevin Huntley, se cuidó de que ese historial no fuera conocido por los responsables del Colegio donde acababa de ser contratado.
Maxine Carr, por su parte, trabajaba como profesora auxiliar en el colegio de primaria de la misma localidad de Soham.

LOS ASESINATOS

El 4 de agosto de 2002, a primera hora de la tarde, dos niñas de 10 años, Holly Wells y Jessica Chapman, se dirigían a comprar chucherías y pasaron junto a la casa que tenía alquilada Ian Kevin Huntley en College Close. Él, al verlas, las invitó a pasar alegando que Maxine Carr, a quien conocían por ser maestra de la escuela, también estaba en casa. En realidad, Maxine Carr se encontraba ausente del domicilio, pues estaba visitando a unos familiares. Al poco de que las niñas hubiesen entrado en la casa, Ian Kevin Huntley las mató en circunstancias que sólo después, tras la investigación se supieron, pese a que quedaron muchas incógnitas por aclarar de cómo y por qué llevó a cabo su asesinato Ian Kevin Huntley.

El asesino utilizó su coche para transportar los cadáveres a unos treinta kilómetros de su vivienda. Allí los arrojó a la cuneta y los prendió fuego, en un intento de destruir cualquier prueba.

Esa misma tarde, se denunció la desaparición de Jessica Chapman y Holly Wells, y la policía comenzó la búsqueda en torno a la medianoche. Durante las dos semanas posteriores la operación se convirtió en una de las más importantes y de mayor alcance mediático de la historia británica.

Se presentaron muchos testigos, entre ellos el propio Ian Kevin Huntley, que decía haber visto a las niñas poco antes de su desaparición. La policía realizó un registro rutinario de su casa para descartarlo como sospechoso.

EL AFÁN DE NOTORIEDAD LE TRAICIONÓ

Ian Kevin Huntley también concedió entrevistas en televisión, y dado su inusual interés y la implicación emocional que mostraba, los investigadores comenzaron a sospechar de él.
La ampliación de la búsqueda culminó con el descubrimiento de los restos parcialmente quemados de las camisetas de Holly y Jessica en un almacén en Soham College, donde Huntley trabajaba.

DETENCIÓN

Tras este hallazgo, la policía detuvo a Ian Kevin Huntley y a su novia Maxine Carr como sospechosos de asesinato. Ese mismo día, 17 de agosto de 2002, 13 días después de la desaparición de las niñas, un guardabosque descubrió sus cuerpos cerca de la base aérea de Lakenheath, una base aérea en el Condado de Suffolk, en las proximidades de la casa del padre de Ian Kevin Huntley.
En la autopsia de las niñas se señaló la asfixia como causa probable de la muerte, pero los cadáveres estaban demasiado descompuestos para establecer si habían sufrido abusos sexuales.

A pesar de los intentos de Ian Kevin Huntley por destruir las pruebas, se encontraron restos de cabellos y fibras que lo implicaban en el crimen. Se le imputaron formalmente los asesinatos de las niñas y fue internado en el Hospital Rampton en aplicación de la Ley de Salud Mental, a la espera de una audiencia en la que se estableciese si era apto para ser juzgado.

Maxine Carr fue detenida por encubrimiento y tentativa de obstrucción a la justicia, ya que en un principio proporcionó una coartada falsa a Ian Kevin Huntley.

JUICIO Y CONDENA

El juicio dio comienzo el 5 de noviembre de 2003 en el tribunal londinense de Old Bailey bajo la atenta mirada de medios de comunicación de todos los rincones del planeta. Ian Kevin Huntley se enfrentaba a dos cargos de asesinato, y Maxine Carr estaba acusada de obstrucción a la justicia y encubrimiento.

La acusación presentó pruebas sólidas que relacionaban a Ian Kevin Huntley con las niñas. Tres semanas más tarde, a pesar de haber negado cualquier conocimiento de los crímenes, Ian Kevin Huntley cambió repentinamente su versión: admitió que las niñas habían muerto en su casa, pero aseguró que se trató de un accidente.

El primer testigo de la defensa fue el propio Ian Kevin Huntley, que relató cómo golpeó de forma fortuita a Holly Wells en el baño cuando intentaba ayudarla a frenar una hemorragia nasal, y cómo asfixió sin pretenderlo a Jessica Chapman al tratar de impedir que gritara. En su turno de intervención, la acusación calificó esta nueva versión como “basura”.

Tres días más tarde, Maxine Carr subió al estrado. Se argumentó que no pudo intervenir en los acontecimientos del día de autos y que, en caso de haber conocido las intenciones criminales de Ian Kevin Huntley, nunca habría mentido para protegerlo.

Tras este testimonio, la acusación presentó sus alegatos finales: sostuvo que tanto Maxine Carr como Ian Kevin Huntley eran unos mentirosos muy convincentes y que el móvil del asesinato fue sexual, a pesar de que las pruebas físicas eran insuficientes para certificarlo.

Tras cinco días de deliberaciones, el jurado rechazó la versión ofrecida por Ian Kevin Huntley, según la cual las niñas habrían muerto de forma fortuita y, el 17 de diciembre de 2003, lo declaró culpable de ambos cargos por mayoría. Ian Kevin Huntley fue condenado a cadena perpetua, pero la aplicación de la pena sufrió demoras debido a que la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 2003 entró en vigor el día después de la condena. Esta nueva ley transfería la decisión respecto a los detalles del cumplimiento de la cadena perpetua del ministro del Interior a los jueces.

CAMBIO DE LA PENA DE CADENA PERPETUA POR MODIFICACIÓN DE LA LEY PENAL

En una audiencia celebrada el 29 de septiembre de 2005, un juez estimó que “los asesinatos de Soham no cumplían los requisitos para aplicar una pena de cadena perpetua” que, de acuerdo con la nueva ley, se reservaba únicamente a casos de secuestro, abuso sexual o sadismo. En su lugar, Ian Kevin Huntley fue condenado a 40 años de prisión, lo que tampoco le dejaba muchas esperanzas de conseguir la libertad algún día.

El 14 de septiembre de 2005, Ian Kevin Huntley fue agredido por otro recluso en la prisión de Belmarsh: este lo escaldó con agua hirviendo, lo que le impidió asistir a la audiencia de sentencia.

Maxine Carr fue absuelta del cargo de encubrimiento y declarada culpable de obstrucción a la justicia, por lo que fue condenada a tres años y medio de prisión. Sin embargo, salió en libertad bajo supervisión policial en mayo de 2004, tras haber cumplido 16 meses de prisión preventiva.

Se proporcionó a Maxine Carr una nueva identidad y, el 24 de febrero de 2005, el Tribunal Superior de Justicia emitió una orden para su protección indefinida, basándose en el riesgo que supondría para su integridad la revelación de esa información.

CONSECUENCIAS

El entonces ministro del Interior, David Blunkett, ordenó una serie de investigaciones para esclarecer las irregularidades en las que incurrieron la policía y otros organismos públicos y que impidieron una pronta detención de Ian Kevin Huntley. Se hallaron errores en los sistemas de comunicación e intercambio de información, que condujeron a la suspensión y jubilación anticipada del jefe de la policía de Humberside.

Ya en la cárcel, Ian Kevin Huntley admitió supuestamente ante su padre que había mentido en el juicio: asesinó a Jessica Chapman conscientemente para evitar que pidiera ayuda por el móvil y no de forma accidental, como había testificado.
El 23 de julio de 2004, la madre de Maxine Carr, Shirley Capp, fue condenada a seis meses de prisión por amenazar a un testigo durante el juicio. Marion Westerman, vecina de Capp, declaró que había visto a Maxine Carr llorar mientras ella y Ian Kevin Huntley observaban el interior del maletero de un coche situado frente a la casa de Shirley Capp poco después de que Holly Wells y Jessica Chapman desapareciesen. Las amenazas de la madre de Maxine Carr estuvieron a punto de hacer que Marion Westerman se retractara y no testificara en el juicio.

NOTAS DE PRENSA

El asesino de Soham, Ian Huntley, demandará a la prisión tras ser agredido
31/jul/10 Londres, EFE

Ian Huntley, el ex bedel de un colegio británico que en 2002 asesinó a dos niñas de diez años, Holly Wells y Jessica Chapman, demandará al servicio de prisiones por haber sido agredido por otro preso en la cárcel donde cumple condena, según confirmó hoy un portavoz del Ministerio de Justicia.

El ex conserje, de 36 años, fue atacado por otro recluso, que le asestó una cuchillada en la garganta con una cuchilla de afeitar en la penitenciaría de Frankland, una prisión para hombres de alta seguridad situada en el condado de Durham (norte de Inglaterra), a la que fue trasladado en 2008.

Huntley, que en el 2002 raptó y asesinó a las dos pequeñas, alegará que la cárcel fracasó en su deber de ocuparse de él.

A comienzos de este año, el entonces ministro de Justicia, Jack Straw, aseguró que el Gobierno británico no tenía “ninguna intención” de pagar cantidad compensatoria alguna a Huntley sobre la mencionada agresión.

No obstante, si fuera aceptada la demanda por negligencia interpuesta por el conocido como “asesino de Soham”, éste podría ser compensado con una cantidad de hasta 20.000 libras (24.000 euros).

En septiembre de 2005, Huntley fue escaldado con agua hirviendo en la prisión de Wakefield (norte del país).

Desde que fuera condenado en diciembre del 2003, Huntley ha intentado quitarse la vida en tres ocasiones.

MATÓ A LAS PEQUEÑAS EN 2002 EN EL SUR DE INGLATERRA

Ian Huntley, el asesino de las niñas Jessica y Holly, intenta suicidarse por tercera vez
Actualizado sábado 29/09/2007 EFE

LONDRES.- Ian Huntley, condenado a dos cadenas perpetuas por el asesinato de las niñas Holly Wells y Jessica Chapman en el 2002 en Soham (sur de Inglaterra), ha intentado suicidarse por tercera vez en la cárcel.

El Servicio de Prisiones del Reino Unido ha confirmado que ha abierto una investigación para esclarecer cómo Huntley, de 33 años y ex bedel de la escuela de Soham, fue capaz de ingerir una sobredosis de medicamentos recetados.

El hombre, que cumple condena en la prisión de Wakefield (norte de Inglaterra), fue trasladado este viernes a un hospital en West Yorkshire después de que, al parecer, él mismo alertara al personal de la cárcel de lo ocurrido.

Según la cadena británica BBC, Huntley, cuya vida no corrió peligro, ha sido ya dado de alta en el centro médico y ha vuelto a la prisión.

Otros intentos

El asesino ya intentó quitarse la vida en el 2006 y el 2003, en ambas ocasiones mediante la ingestión de una sobredosis de fármacos.

Huntley fue condenado en diciembre del 2003 a dos cadenas perpetuas por el asesinato de las dos niñas, ambas de 10 años, que desaparecieron el 4 de agosto del 2002 en Soham y sus cadáveres fueron hallados 13 días después en un bosque próximo a esa localidad.

Durante el juicio en el tribunal penal de Old Bailey, Huntley admitió haber matado a las niñas en su casa, aunque alegó que fue por accidente.

En el proceso se supo que el asesino había sido acusado de violar y mantener relaciones sexuales con menores en el pasado.

Su novia, Maxine Carr y ex maestra de las niñas, fue condenada por obstrucción a la justicia, aunque en mayo del 2004 salió de la cárcel con una nueva identidad para evitar posibles represalias.

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