Último día de las fiestas, al que se llega con una mezcla de cansancio, tristeza, y ganas de que durasen más.

A primerísima hora a las vaquillas, que debían estar cansadas, por que se han retrasado más de media hora, en comenzar, y esta vez no hubo incidentes que reseñar, gracias a dios la fiesta se ha saldado sin accidentes graves, salvo el del los pobres niños quemados por culpa de un descerebrado, al que espero que la policía de buena cuenta de el y a los peques y a sus familias desde El Observador del Mundo les enviamos todo nuestro afecto.

Posteriormente, y como es tradicional, uno de los actos mas emotivos de homenaje a los mayores con un almuerzo a base de migas y melón. Un rato antes de las 10 de la mañana, eran numerosos los hombres y mujeres que hacían cola a las puertas del Palacio de Congresos. Tras entrar, se sentaban en las largas mesas dispuestas para ellos. Se había previsto repartir unas 1000 raciones de migas y melón, además de agua y vino, que desaparecían con mucha rapidez.

Este año no todas las mesas estaban llenas así que muchos de los asistentes podían repetir ración. El restaurante El Cobertizo también preparaba unas 30 raciones para celiacos. Las Miralesas, mayores y pequeñas, sus madres y padres, concejales e incluso el alcalde, se encargaban de repartir todos los platos.

Durante el almuerzo se entregan los numerosos trofeos de los juegos y campeonatos que se han disputado estos días. Premios para los ganadores de guiñote, dominó, parchís, hoyete, tejo, rana y petanca. Tras la foto con concejales y Mairalesas comenzaba la música a cargo del dúo Iceberg.

Los mayores se mostraban, como siempre, agradecidos con el almuerzo, y aseguraban haber vivido, aunque de forma tranquila, muchos de los actos de las fiestas. Los pasodobles de la plaza del mercado a última hora de la tarde son los más aplaudidos y, cómo no, los actos más tradicionales con los Danzantes y San Lorenzo como protagonistas.

Este año como novedad, en el Salón del Justicia del Ayuntamiento se ha celebrado un acto de reconocimiento a los oscenses que viven lejos de la ciudad, y de España.
Muchos de ellos no se pierden ni un San Lorenzo, y es que estos días además de visitar a la familia tienen la oportunidad de reencontrarse con muchos amigos.

Oscenses de Oxford, Düsseldorf, Roma, París, Buenos Aires, Madrid, Pamplona, San Sebastián o Barcelona, también representantes de las Casas de Aragón en Blanes, Benicarló, Valencia y Toulouse.

Adoración Hernández, coordinadora de la Casa de Aragón en Toulouse, quería reconocer a la corporación municipal su visita a Toulouse cuando el ayuntamiento galo reconoció su 25 y su 30 aniversario. También lanzaba una reivindicación: “no sólo queremos votar en las elecciones autonómicas, también al alcalde de nuestra ciudad”, decía.

El alcalde de Huesca, Luis Felipe, se comprometía hace un año a establecer un día de reconocimiento a los oscenses en el exterior. “Tan oscenses como todos”, decía, y les emplazaba a continuar con este acto en años sucesivos trayendo algún presente de su ciudad de residencia como productos gastronómicos. Felipe le entregaba a la representante de la Casa de Aragón en Toulouse una reproducción en miniatura de las pajaritas de Ramón Acín. Así lo harán con todas las Casas aragonesas repartidas por fuera de Huesca.

Durante el acto el concejal de Relaciones Institucionales, Antonio Sanclemente, hacía una mención especial a otros centros que no podían acudir como el de Elche, el de Barcelona, el de Rosario en Argentina o el de Venezuela, cuyos miembros enviaban una carta agradeciendo la invitación. Durante estos días, decían, su recuerdo está en Huesca siguiendo la prensa y colocando albahaca en sus casas.

La jota también estaba presente. Roberto Ciria entonaba dos piezas alusivas a los oscenses que viven fuera y tienen a su ciudad en el corazón. Los mejores embajadores de Huesca, decía. Tras ello, una explicación del cuadro de La Campana de Huesca que preside el Salón del Justicia del Ayuntamiento.

Mientras tanto en las calles de la ciudad, se celebraba la 66 edición del Gran Premio San Lorenzo de Ciclismo, que en esta ocasión ha contado con el inconveniente de la lluvia, lo que ha provocado caídas, que afortunadamente no han tenido consecuencias graves.

El Gran Premio de Ciclismo San Lorenzo contaba con la participación de cientos de corredores aragoneses, catalanes, valencianos o navarros y también etaba presente la seleccon de Argelia. Todos ellos, jóvenes promesas del ciclismo español de la élite y la categoría sub- 23. El pelotón partía de la Avenida Monreal y pasaba por la Calle Joaquín Costa, Paseo Lucas Mallada entre otras, para volver a la Avenida Monreal, donde se situaba la meta. El pelotón completó 35 vueltas con un total de 85 kilómetros.

Los tres primeros fueron Jason Huertas, que ganó al sprtin a Roger Adriá y Christopher Robin, segundo y tercero. Como mejor equipo, el Lizarte. Con cortes entre corredores y con caídas, pero como decía sin riesgo. El primer corredor aragonés, local y del Club Ciclista Oscense, ha sido Gabriel Martín.

En esta edición, la carrera contaba con una presencia muy especial, Javier Castrillo. El jaqués, junto a Sergio Samitier y Fernando Barceló, que no pudieron acudir a la cita, recibieron un homenaje por sus logros y prometedoras trayectorias. El corte de la cinta de meta, correspondía al deportista barbastrense, Diego Ballesteros.

El recorrido de la prueba parece haberse consolidado, aunque el presidente del Club Ciclista Oscense Miguel Bergua deseaba que el recorrido tomase alguna de las rutas de anteriores ediciones, como que la meta estuviera situada en la Plaza de Navarra.

Después con los peques el ultimo paseo por el parque, por el coso viendo las charangas, tomando vermut y los que iban a salir en la ofrenda, rezándole al Santo para que la lluvia no hiciera acto de presencia en los últimos actos entrañables de las fiestas.

Y bueno, las oraciones hicieron efecto relativo por que la lluvia fue intermitente, pero no impidió que cientos de oscenses y no oscenses, lucieran las mejores galas, apretando el paso, eso si, para no estropear, con la lluvia, las joyas de ropa que muchos llevaban puestas. El Ayuntamiento abría el recorrido seguido de peñas recreativas, Mairalesas, asociaciones de todo tipo así como numeroso oscenses a título particular. Los grupos folclóricos de Huesca, así como algunos llegados desde otras localidades, animaban la ofrenda con los cantos y bailes ante el busto.

Los danzantes cerraban, como es tradicional, este acto multitudinario. Carmen Urzola, miembro de la cofradía de San Lorenzo y trabajadora del Hospital San Jorge de Huesca, leía la oración al patrón en la que le solicitaba, entre otras cosas, protección para la ciudad los 365 días del año.

La parrilla se va formando con las flores y la albahaca de las ofrendas y se riegan con lágrimas de emoción de muchos de los presentes.

Pasando un ratito la concentración de las peñas lleva al emotivísimo acto de despedida al santo, con los pañuelos en alto, los que han llevado al cuello cada día de las fiestas, le entregan la constancia y la espera de volver a lucirlos orgullosos de su tierra el próximo año, y el Santo sale de su casa para agradecerlo y bendecirnos a todos.

Desde ahí corriendo, corriendo a la traca final, que este años ha sido, creo, mas corta que otros años.

Y así………viva san Lorenzo 2018

Fotos: C.Pascual, Jim, Ramón Pinedo