Irse de Logroño con la sensación de haber perdido un punto dice mucho del Bada Huesca. Tuvo la victoria en su mano. A falta de 12 segundos para el final el marcador dejaba un 27-28 para la esperanza. Pero no pudo ser. El central Juan Castró puso las tablas a 11 segundos del final.

Marcador final del partido

28-BM Logroño: Gurutz Aguinagalde (p), Javi Muñoz (3), Garciandía, Kukic, Garabaya (3), Paredes (1) y Ángel Fernández (12). Siete inicial. Krupa (ps), Migallón (1), Montoro, Kusan (1), Juan Castro (4), Chiuffa (3) y Cadarso.

28-Bada Huesca: Arguillas (p), Carmona (4), Teixeira (9), Carró (1), Mira, Bonanno y Oier. Siete inicial. Jorge Gómez (ps), Val (6), Adrià Pérez, Dijá (3), Ariño, Marcelo (3), Zungri (2), Malo y Lucas Abadía.

Parciales cada cinco minutos: 3-2, 5-5, 8-6, 10-8, 13-11 14-12 (descanso) 16-14, 19-17, 21-19, 23-22, 25-25, 28-28.

Árbitros: Ballano y Rodríguez. Excluidos Migallón por el BM La Rioja; Carrò (2), Mira y Marcelo por el Bada Huesca.

Con la cabeza, quizá, hizo justicia al conjunto del partido; con el corazón quebró el deseo de ganar por primera vez en Logroño. Se consigue un empate en una de esas canchas en las que hasta ahora parecía imposible. Y se firma otro partido sin perder. Se suma y se sigue con la vista en la puesta noble de la Asobal.

Fueron seis últimos minutos de infarto. Se entró con un empate en el electrónico. El 24 en cada casillero. Y al final empate a 28 con un gol in extremis de Juan Castro en la portería defendida por Jorge Gómez. El siete altoaragonés sigue sin perder. Y dos de las salidas más complicadas como son León y Logroño se saldan con empate. Sin duda, otro chute más de optimismo para el equipo cuando la primera vuelta empieza a tocar a su fin. Queda poco antes de que la liga pare en enero. Ahora toca en los próximos compromisos –Valladolid, Cangas y Cuenca-nada fáciles terminar de rematar esta buena primera vuelta.

Si la primera línea del Bada Huesca fue martillo y yunque contra el Benidorm, en Logroño correspondió a Val y Carmona sujetar al equipo en el ataque en el primer acto. Entre los dos sumaron seis de los doce goles del Bada en los 27 primeros minutos de juego con un acierto del ciento por cien en sus lanzamientos. El siete de ‘Jota’, bastante remozado respecto a campañas pasadas, pero que sigue siendo un gran equipo comenzó esta liga con la necesidad de juntar sus piezas. Ojalá se le hubiera pillado entonces, pero el calendario es lo que tiene. HA tocado cuando se está a punto de doblar la primera vuelta.

La cita en la capital de La Rioja transcurrió como en otras ocasiones, con igualdad en el electrónico. No arrancó la tarde con satisfacción para ambas defensas. Los porcentajes de paradas en ambos sietes no fueron buenos por lo que el marcador siempre fue apretado. No hubo mando ni gobierno, pero sí que Logroño ponía un par de goles por delante. Lo que quizá resultara extraño es que Bada acabara esa primera parte con tres exclusiones –la de Mira y Marcelo con tan solo un minuto de diferencia- por ninguna de los riojanos.

El segundo acto se abrió con 14-12 y todo abierto. Con 21-18, Nolasco cambió a los porteros para cambiar las inercias de ataque de los riojanos. La diferencia de tres se acortó a tan solo un tanto con gol de Carró cuando se entró en el momento más caliente de todo partido, a apenas 12 minutos del bocinazo final. Ese 22-21 alimentó la confianza del Bada Huesca que siempre fue por detrás hasta que Teixeira abrigó la esperanza con un gol que puso el 23-24 en el electrónico. ‘Jota’ paró el partido y con 24-24 todo quedó para los seis últimos minutos. Un final de infarto con dos equipos al límite. Logroño ya no tiene de ese fondo de banquillo, pero no está exento de buenos jugadores. Bada aguantó. Y no solo eso. Llegó a ponerse 27-28 en el último minuto con un tanto de Marcelo, pero no pudo sujetar la victoria.

Momento del partido jugado en Logroño / Foto: Bada Huesca