Sobrio como siempre. Celebrando cada parada importante con los dos brazos en un ángulo de 90 grados y con los puños apretados. Sin concesiones a la galería. Elegante. Simplemente don Jorge.

Marcador final del partido

23-Bada Huesca: Jorge Gómez (p), Lucas Abadía, Teixeira (6), Dijà (2), Marcelo (4), Bonanno, Adrià Pérez (6). Siete inicial. Dani Arguillas (ps), Val (1), Carró (3), Oier, Mira, Malo, Zungri (1) y Garzo.

21-At. Valladolid: Javi Díaz (p), Fernando Hernández , Nicolás López, Garza, Fernando Hernández, Serdio (4), Víctor Rodríguez (4) y Viscovich. Siete inicial. César Pérez (ps), Diego Camino (4), Héctor González (1), Turrado, Adrián Fernández (1), Rubén Río (2), Roberto Pérez (1), Jorge Serrano (4) y Miguel Camino.

Parciales cada cinco minutos: 3-1, 3-2, 4-3, 6-6, 7-8, 9-11 (descanso) 12-13, 14-13, 17-16, 18-17, 19-19, 23-21.

Árbitros: Raluy-Sabroso. Excluidos Val y Mira por el BM Huesca; Garza y Roberto Pérez por el At. Valladolid.

Brutal la actuación del portero del Bada Huesca que sujetó al equipo durante muchos minutos. Arruinó contras del Valladolid, tabicó la portería en los momentos clave, amargó muchos lanzamientos. Fue protagonista por derecho propio de un partido que se presumía tal como fue, rocoso. Hubo que trabajar mucho para la victoria, para quedarse con dos puntos difíciles que permiten al Bada escalar un puesto en la tabla y alcanzar la séptima posición de esta Asobal que está de enhorabuena porque el Barça ya da síntomas de ser mortal: empató en la pista de Guadalajara a 26 y fue suyo el último gol del encuentro.

Con Javi Ariño en la grada tras ser operado de un dedo de su mano izquierda y con Carmona también fuera por las molestias en su pierna derecha, la primera ecuación que tuvo que resolver Nolasco fue la de arreglar esas posiciones. Dijá y con el canterano Malo dándole minutos de relevo el primer acto fueron los encargados de mover al equipo. Para el extremo zurdo puso primero a Lucas Abadía y luego a Zungri, especialmente en el segundo acto con el cambio largo, el argentino atacó por allí y defendió de dos pasando en este caso Marcelo al extremo.

Bada empezó el partido de lujo, con Carró haciendo mucho daño por el centro de la defensa castellana y mandando en el marcador. Pero le llegó la espesura. Se metió casi 8 minutos sin subir un tanto al marcador. Afortunadamente, Valladolid no lo hizo mucho mejor, pero sí lo suficiente para darle la vuelta al electrónico. El problema con el que se encontró el equipo castellano fue que siempre que pudo meter una diferencia de tres se topó con Jorge y dentro de lo malo, el susto en el cuerpo no entró en pánico ni con la exclusión de Val prácticamente en la bocina final del primer acto lo que implicaba abrir el segundo con un hombre menos y dos abajo.

El siete de Nacho González está armado con mucho músculo. Ofreció una defensa en los 9 metros que maniató, por momentos, el ataque de un Bada que tardó en encontrar el hueco precisó. A falta de juego colectivo tiró de calidad individual. Cuando no era Teixeira , era Dijà, Adrià o Marcelo quienes obligaban a Javi Díaz a coger la redonda del fondo de la portería. Vistas las dificultades arriba, el partido hubo que ganarlo desde atrás. Con Jorge plenamente enchufado, el 6:0 de Bada empezó a funcionar. Y allí, dos bolas robadas por Marco Mira fueron mano de santo para zanjar el partido. Dos puntos más para la saca cuando a la primera vuelta le quedan tan solo ya dos jornadas… y este sábado juega contra Cangas en la pista gallega. Si no hubo tiempo para saborear el punto en Logroño menos aún los dos contra Valladolid.

Fotos: C.Pascual