Los números sirven para explicar muchas cosas. En este caso, la victoria del Bada ante un rival de postín como es el Anaitasuna. Jorge Gómez cerró el primer acto con 11 paradas de 16 lanzamientos.

Marcador final del partido

27-Bada Huesca: Jorge Gómez (p), Carmona (5), Marcelo (3), Bonanno (2), Carró (2), Teixeira (9),y Adriá Pérez (3). Siete inicial. Arguillas (ps), Lucas Abadía, Val, Oier (1), Dijà (2), Ciric (1), Mira, Malo y Zungri.

21-Anaitasuna: Sergey Hernández (p), Gastón (2), Dos Santos (1), Ugarte (1), Días Mota (3), Nantes (3) y Chocarro (1). Siete inicial. Hernik (p,1), Bazán (1), Martínez, Etxeberría (1), Ceretta (2), Goñi (1), Aguirrezabalaga (3), Elustondo (1) y Adarraga.

Parciales cada cinco minutos: 3-1, 5-3, 9-4, 11-5, 12-5, 14-5 (descanso) 17-7, 19-8, 22-12, 23-15, 24-18 y 27-21.

Árbitros: Merino-Moyano. Excluidos Mira y Bonanno (2) por el Bada Huesca; Bazán, Ceretta (2) y Ugarte por el Anaitasuna.

Los números sirven para explicar muchas cosas. En este caso, la victoria del Bada ante un rival de postín como es el Anaitasuna. Jorge Gómez cerró el primer acto con 11 paradas de 16 lanzamientos. Un 68’8% de acierto. Una auténtica barbaridad. Estuvo más don Jorge que nunca. Siempre exquisito, siempre formal. Transmitió esa seguridad a su defensa que firmó un partido impecable. Con Carró –otra vez inmenso-, Mira, Teixeira y Bonanno construyeron una muralla donde siempre chocó el siete de Pamplona y cuando lograba traspasarla aparecía Jorge para apagar la luz. Con cinco tantos se fueron los de Pamplona al vestuario tras los 30 primeros minutos de juego. Su técnico había parado el partido con 8-3 y con 11-4 sin encontrar la clave para evitar el desastre que se fraguó entre los errores propios y el acierto de un rival con Carmona ejecutor en las contras y Teixeira como si fuera el martillo de Thor.

En partidos así, siempre está la duda de si es por el acierto de uno, por los errores del otro, por el cansancio acumulado o por las ganas de resarcirse de la jornada anterior. Igual todo ello sirvió para meterlo en la coctelera, agitarlos y buscar la solución sobre el 40×20. Fuera lo que fuera, la realidad es que el Bada ofreció una de sus mejores versiones ante un Anaitasuna que se vio más pequeño que de lo que realmente es. Porque Sergey Hernández es un porterazo que esta tarde no ha aparecido ni tampoco los Ugarte, Aguirrezabalaga, Nantes, Dos Santos, Goñi y resto de compañía. La diferencia en el marcador y en el juego llevó tras el segundo tiempo muerto de Anaita a que Nolasco moviera sus piezas. Puso en ataque a Val, Ciric, Oier y Bonanno para dar algo de respiro a Teixeira, Adrián Pérez y Carró.

La primera parte acabó con un esclarecedor 14-5 y esa sensación de que ya todo estaba encarrilado. Anaitasuna cambió porteros, pero la tónica fue casi igual. Para evitar cualquier sorpresa, Marcelo y Teixeira violentaron de forma consecutiva las redes defendidas por Hernik y pusieron la diferencia en +10 (16-6). En la defensa del Bada siguió el guión de la muralla levantada y Jorge cerrando (casi) todas las bolas que llegaban por sus dominios. La diferencia llegó ser de +11 (19-8) con el gol de Oier y el partido entró ya en una fase donde lo mejor es que llegara pronto el bocinazo final. Anaita aún tiró de pundonor para bajar la diferencia ante un Bada que administró la ventaja y los minutos. Sin duda una victoria importante para afrontar un exigente calendario en el que llegan la Copa del Rey y largos viajes.

Fotos: C.Pascual