El Peñas acaba de perder un partido en el que no podía fallar. Se aprietan las costuras al sur de la clasificación de la LEB Oro y la próxima cita de los de Guillermo Arenas, contra el Sammic Hostelería, en Azcoitia (Guipúzcoa), adquiere tintes dramáticos.

Marcador final del partido

62-Levitec Huesca: Marzo (3), Sergio Rodríguez (4), Mikel Motos (7), Vashil (1) y Van Wikj (18)- Quinteto inicial. Durham (5), Dieninis, Pablo Pérez (9), Sans (2), Fontet (8) y Adekoya (5).

79-CB Clavijo: Cole (23), Arnaud (8), Cabot (8), Yates (10) y Quintela (7), Terrence (3), Carlos Martínez (12), Tobias (8), Gustav, Carles Bravo y Roland.

Parciales: 11-19, 20-15, 13-13, 18-32.

Árbitros: Alcaide-Muñoz. Eliminado Quintela por faltas personales.

No ha estado bien el Levitec. Descosido, deshilachado, quizá, preso de la responsabilidad ante un Clavijo que tampoco es que mostrara grandes cosas, pero que ganó y suma su cuarta victoria consecutiva para ir a la búsqueda de la zona templada de la tabla a velocidad de crucero.

El último cuarto del partido fue horrible para el quinteto altoaragonés. Si siempre estuvo en el encuentro, con posibilidades de darle la vuelta al marcador, mascando que con una buena racha podría doblegar al Clavijo, esos diez últimos minutos fueron un desastre. El parcial fue claro: 18-32.

El partido arrancó mal para los intereses del Peñas. Arenas tuvo que parar el encuentro tras un parcial de 0-7 y sin que sus chicos anotaran un solo punto cuando casi habían transcurridos cuatro minutos desde el inicio. Le tocó rotar pronto al Peñas que vio cierto faro y guía en Fontet. El pivot enlazó un par de canastas para mantenerse a tiro de los riojanos. Y si se preveía un partido duro, un dato, la segunda personal del Peñas la cometió a 33 segundos del final del primer cuarto.

El segundo fue el mejor de los de Guillermo Arenas. Se lo llevó cinco arriba, aunque no llegaban buenas noticias para los intereses locales. Sergio Rodríguez cometía su tercera falta personal que lo llevó al banco. El partido seguía por los mismos derroteros. Ambos quintetos fallaban mucho, pero Clavijo algo menos. Aún así, Peñas logró irse al descanso tan solo dos puntos abajo y con esa sensación de que una racha buena le despojaría de nervios y le pondría por delante en el marcador.

Pero no. El tercer cuarto fue equilibrado en cuanto a puntos y descosido en cuanto a juego. Creer que uno se lo había puesto difícil a Manresa y el otro le había ganado era sorprendente. Así las cosas se entró en un último cuarto con tan solo tres abajo (44-47). Y entonces, Peñas desapareció. El equipo se fue abajo con malas selecciones de tiro, con errores en el pase, ofuscado, quizá, en cada error. Y justo cuando la cabeza tienes que tener más fría y pausar las pulsaciones, la espiral fue la contraria y Clavijo se fue cómodo en el marcador.

Fotos: C.Pascual